ENTONCES

 Las persianas están bajadas,

y donde anidaba una ilusión

se quedó todo a oscuras.

 

El sueño se evaporó,

la imagen idealizada se quebró.

 

Quiero volverte a ver como te veía

quiero volver a creer

que eres quien pensaba que eras.

 

Entonces, cómo lidiar con la decepción;

entonces, cómo sanar la herida

de sentir que era lastre,

de sentir tu obligación

de estar sin mostrar que querías estar.

 

Entonces, cómo entender

que fuiste el ego de mis espinas,

que fuiste el jaque de mi desilusión,

si quiero volverte a ver como te veía

si quiero volver a creer

que eres quien pensaba que eras.

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