Lluvia de estrellas
que mojan tu cuerpo,
pegando tu vestido
sobre tu piel
y despertando la primavera
dentro de ti.
¿Cómo salvar la distancia,
cómo trazar ese sendero
de baldosas amarillas
que una dos latidos
tan lejos uno del otro?
Lluvia de estrellas
que acarician tu rostro,
que pendulan por el borde
de tu sonrisa, cerrando episodios
y abriendo otros que aún no tienen nombre.
¿Cómo ser lo bastante valiente
para manifestar un puente
que doblegue tiempo y espacio
para invitarte a que nos bebamos juntos el futuro?
No hay comentarios:
Publicar un comentario