Haremos protagonista a la tercera persona
para evitar la primera,
para que no te des cuenta,
por si hablo de ti,
por si uno la esperanza a tu nombre
y me enfrento
a una negación, a un silencio,
a un “francés” como despedida.
Si acentúo lo anterior
y desenredo su trazado,
para él lo real era conocerte
sin medir el tiempo verbal,
deslizándose por un espacio cuántico
en tus palabras, en tus miradas.
Conjugar con sus manos
tu lenguaje, y atravesar
la frontera de tu piel,
siguiendo la geometría de tus curvas,
respirando tu ritmo,
hasta rozar el punto de ebullición
de tu vibración.
En los pliegues del subjuntivo,
negando todos los pretéritos,
descender hasta tu centro de gravedad,
ahí donde las almas se reconocen
sin pronunciarse, creando la sintaxis
donde los cuerpos levitan,
uno orbitando en el otro.
para evitar la primera,
para que no te des cuenta,
por si hablo de ti,
por si uno la esperanza a tu nombre
y me enfrento
a una negación, a un silencio,
a un “francés” como despedida.
Si acentúo lo anterior
y desenredo su trazado,
para él lo real era conocerte
sin medir el tiempo verbal,
deslizándose por un espacio cuántico
en tus palabras, en tus miradas.
Conjugar con sus manos
tu lenguaje, y atravesar
la frontera de tu piel,
siguiendo la geometría de tus curvas,
respirando tu ritmo,
hasta rozar el punto de ebullición
de tu vibración.
En los pliegues del subjuntivo,
negando todos los pretéritos,
descender hasta tu centro de gravedad,
ahí donde las almas se reconocen
sin pronunciarse, creando la sintaxis
donde los cuerpos levitan,
uno orbitando en el otro.
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