Tal vez eres un teorema
que me atraviesa por dentro
y no soy capaz de comprender.
O tal vez una idea :
peces de colores
chocando contra las paredes de una pecera.
Códigos que no consigo descifrar,
arcilla a la que no logro darle forma
aunque intuya su espíritu, su alma.
Que no tiene nombre,
ni origen,
todavía... O nunca.
¿Y si lo tuvo?
¿Y si nos conocimos, nos desnudamos,
sin saber quiénes seríamos,
y por eso nos olvidamos?
¿O acaso nos conocemos
y no nos reconocemos?
Pienso que, a veces, mi intensidad es mi ruina,
la que me conducirá hasta mi miedo más profundo:
la soledad.
Se dilatan las contradicciones que encontramos
en las ciudades,
en la distancia,
en la tela de araña de los silencios.
¿Acaso no somos el resultado de nuestras neurosis
cargadas de miedos y arrepentimientos?
¿Acaso no somos ciegos por ser incapaces
de mirarnos dentro y fuera de nosotros mismos?
Y, aprender a amar esta vez sin dudas.
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